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PARTIDOS DE PADEL, PADEL-IN Y PADEL-IN LIBRE
Uno de los problemas analizados en la página Clases de Pádel y de jugadores de pádel es muy común y afecta a los partidos y al juego en gran medida. Me estoy refiriendo al jugador matatus porque interrumpe el juego muchas veces, tanto si falla como si acierta.
Recordemos que se denomina matatus al jugador de pádel que intenta el smash y falla en repetidas ocasiones, es decir, pierde más puntos de los que gana en un partido, reto o campeonato.
Veamos algunos consejos para reducir las trabas planteadas por dicha clase jugador y, de paso, suavizar los posibles roces emocionales entre los jugadores del partido o reto de pádel si se acumulan con otros comportamientos anómalos.
Para ello vamos a ver cómo se puede intentar neutralizar los inconvenientes citados en la tipología realizada ¡Suerte!
No hace falta decirlo, pero mejor remarcar que no todo tiene solución y que el tema de los conflictos emocionales bien internos o en las relaciones entre personas es un tema tan apasionante como complejo y que se debe tratar con delicadeza, humildad y, sobre todo, humor.
En otras palabras, la idea nunca es propia, es de una página que se ha visto en la Web. Por supuesto, lo ideal es echar la culpa a Wikipedia, que por cierto, nunca viene mal echarle un vistazo.
Desde otro punto de vista, estas propuestas evitarán la tendencia a comportarse en un partido como un profesaurus ante un jugador con un nivel relativamente muy bajo.
Por supuesto, todos los parámetros que se mencionan son renormalizables. ¡Cómo en la Física Cuentatus!
Cláusula matatus.
Esta cláusula opera independientemente de la puntuación normal del juego del pádel.
Se propondrá la cláusula matatus, que consiste en ofrecer al compañero dos bonos, comodines o puntos para poder efectuar el golpe de smash, de forma que si se falla se pierde un punto y cuando no se tenga puntos, el jugador afectado se auto limite.
Nótese que normalmente se propondrá la cláusula matatus después de que el jugador de pádel haya fallado varias veces seguidas.
La cláusula matatus es interna a un equipo, pues siempre se aplica a los dos jugadores de la pareja para mantener un deseable equilibrio.
Cada juego que gane la pareja durante el partido de pádel implicará que se da un punto adicional o bono a cada jugador, de forma que el matatus siga manteniendo interés por el juego, ya que normalmente habrá perdido sus bonos rápidamente.
El máximo de puntos de un jugador es cinco, de manera que ante una mala racha de cualquier jugador, éste se vea afectado siempre.
También se puede utilizar la cláusula matatus con otro golpe o conjunto de golpes, pero siempre de errores no forzados.
Nada impide que la otra pareja pueda tener su propia cláusula matatus.
Pádel-in.
Cuando en lugar de ofrecer bonos a los jugadores para evitar el abuso de un golpe determinado, se penaliza un fallo de cualquiera de los cuatro jugadores como dos fallos en la puntuación normal del juego, diremos que se está jugando al Pádel-in.
Se ha elegido el nombre de Pádel-in para recordar que el principal objetivo del juego es meter las pelotas.
En realidad, si algún o algunos jugadores mantienen un juego normal respecto al objetivo señalado, la nueva regla del Pádel-in les afectará muy poco mientras que a un jugador matatus le influirá mucho; por ejemplo, en caso de ser el golpe elegido del Pádel-in el smash. Ningún jugador o jugadora se podrá quejar de discriminación, puesto que las reglas se aplican a todas por igual.
El Pádel-in tiene una finalidad educativa respecto a la técnica de juego y reduce el abuso de ciertos golpes y los efectos negativos de jugadores tipo matatus.
También puede ser útil cuando un jugador o jugadora propone jugar un partido o reto a otro con nivel claramente superior, éste puede contestar muy educadamente: ¡De acuerdo, pero jugamos al Pádel-in!
El golpe o golpes elegidos han de ser claros para soslayar la necesidad de concentración mental en las nuevas reglas o reglamentos y reducir los posibles roces adicionales debidos a la identificación de los fallos.
A título de ejemplo se mencionan algunos golpes de pádel que se pueden adoptar como objeto de la nueva regla del juego:
- Smash
- Listado fuerte que va a la pared del fondo.
- Globo que va a la pared del fondo.
- Paralelo que toda la valla lateral.
- Golpe que acaba en la red central.
Una rotación de los golpes objeto de Pádel-in en distintos partidos puede producir una sensible mejora de la calidad del juego de determinados jugadores y seguramente una mayor consciencia de la probabilidad de error en todos ellos.
Pádel-in Libre.
Este tipo de juego es una sofisticación del Pádel-in y, como su propio nombre indica, consiste en que el golpe elegido como objeto de posible doble puntuación es diferente para cada jugador y será elegido libremente por el jugador o jugadora que tiene justo en frente.
Así, cada jugador tendrá que tener cuidado con un golpe especialmente elegido para su estilo de juego. Lógicamente, el jugador reflexionará por qué es precisamente ese golpe el elegido y no otro.
A estos efectos, el Pádel-in Libre se empezará a aplicar en el segundo set del partido, dejando tiempo para que los jugadores conozcan las debilidades del juego de sus oponentes. Si ya se conocen, se puede empezar desde el primer set del partido.
Otro efecto muy positivo es que todos los jugadores tendrán que hacer el esfuerzo de analizar libremente a su jugador o jugadora opuesta para determinar qué golpe de Pádel-in le asocian. Hay que recordar que una de las características de los jugadores con alto nivel es que siempre realizan este trabajo para intentar explotar las debilidades del equipo contrario.
Conviene fijar a priori la lista de posibles golpes de raqueta a elegir para que todos sean más o menos igual de comunes y que el Pádel-in Libre no se utilice como una mera táctica de ganar más puntos. Por ejemplo, si se puede elegir entre el paralelo que toca la valla lateral y cualquier golpe que la pelota toque la valla lateral, nunca tendrá sentido elegir el primero.
En definitiva, ciertos problemas derivados de una débil técnica de juego y sus posibles consecuencias sobre las tensiones emocionales durante el juego se reconducen e integran en el juego agradable del Pádel-in Libre de forma divertida, educativa y colaborativa.
Bueno, al menos, esa es la intención…
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Cuando Principote acaba la página,
va tan contento a decírselo a Goblin.
Éste le dice:
– Está muy bien, pero, ¿Existe el Padel-X Libre? –
Entonces Principote, el grande, le dice:
– Sí claro, ¡Es hasta poético! –
Al momento , Goblin exclama:
– ¡Ah, fuera de pista! –
Y Principote, un tanto desesperado, responde:
– No, ¡En la pista! –
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